sábado 10 de marzo de 2012

Mujeres


“Cuando las mujeres se juntan alrededor del fuego”
 
 Simone Seija Paseyro, uruguaya.

Cuando las cabezas de las mujeres se juntan alrededor de “un fuego”, nacen fuerzas, crecen magias, arden brasas, que gozan, festejan, curan, recomponen, inventan, crean, unen, desunen, entierran, dan vida, rezongan, se conduelen.

Ese fuego puede ser la mesa de un bar, las idas para afuera en vacaciones..., el patio de un colegio, el galpón donde jugábamos en la infancia, el living de una casa, el corredor de una facultad, un mate en el parque, la señal de alarma de que alguna nos necesita o ese tesoro incalculable que son las quedadas a dormir en la casa de las otras.

Las de adolescentes después de un baile, o para preparar un examen, o para cerrar una noche de cine. Las de “veníte el sábado” porque no hay nada mejor que hacer en el mundo que escuchar música, y hablar, hablar y hablar hasta cansarse. Las de adultas, a veces para asilar en nuestras almas a una con desesperanza en los ojos, y entonces nos desdoblamos en abrazos, en mimos, en palabras, para recordarle que siempre hay un mañana. A veces para compartir, departir, construir, sin excusas, solo por las meras ganas.

El futuro en un tiempo no existía. Cualquiera mayor de 25 era de una vejez no imaginada…y sin embargo…detrás de cada una de nosotras, nuestros ojos.

Cambiamos. Crecimos. Nos dolimos. Parimos hijos. Enterramos muertos. Amamos. Fuimos y somos amadas. Dejamos y nos dejaron. Nos enojamos para toda la vida, para descubrir que toda la vida es mucho y no valía la pena. Cuidamos y en el mejor de los casos nos dejamos cuidar.
Nos casamos, nos juntamos, nos divorciamos. O no.

Pasamos noches en blanco, noches en negro, noches en rojo, noches de luz y de sombras. Noches de miles de estrellas y noches desangeladas. Hicimos el amor, y cuando correspondió, también la guerra. Nos entregamos. Nos protegimos. Fuimos heridas e inevitablemente, herimos.

Entonces…los cuerpos dieron cuenta de esas lides, pero todas mantuvimos intacta la mirada. La que nos define, la que nos hace saber que ahí estamos, que seguimos estando y nunca dejamos de estar.

Porque juntas construimos nuestros propios cimientos, en tiempos donde nuestro edificio recién se empezaba a erigir.

Somos más sabias, más hermosas, más completas, más plenas, más dulces, más risueñas y por suerte, de alguna manera, más salvajes.

Y en aquel tiempo también lo éramos, sólo que no lo sabíamos. Hoy somos todas espejos de las unas, y al vernos reflejadas en esta danza cotidiana, me emociono.

Porque cuando las cabezas de las mujeres se juntan alrededor “del fuego” que deciden avivar con su presencia, hay fiesta, hay aquelarre, misterio, tormenta, centellas y armonía. Como siempre. Como nunca. Como toda la vida.

Para todas las brasas de mi vida, las que arden desde hace tanto, y las que recién se suman al fogón.
 
  

martes 7 de febrero de 2012

UN CUENTO NO TAN CUENTO,RELATOS DE LA REALIDAD: Ser honesto en Argentina cuesta muchos dinero

Este relato va dedicado a mi amigo fabián, con quien a pesar de unirnos una profunda amistad y compartir el mismo territorio, nos separa profundas vivencias diferentes en lo que hace a la vida cotidiana, en donde su mundo es profundamente maravilloso y transformado a partir de las nuevas políticas públicas y el mio, diría gris oscuro para ser un poco optimista en relación a las consecuencias de las mismas políticas públicas implementadas. Este relato corrobora una vez más que no creo que nos encontremos transitando en la senda correcta, aunque algunos caminos se hubieran despejado y mejorado.
Se ha realizado una reforma en una propiedad con la incorporación solo de 70 mts cuadrados más en una planta alta. El inmueble se encuentra ubicado en el territorio de la Provincia de Buenos Aires. Su propietario, no escatimo esfuerzo para hacer todas las cosas legales que correspondía en todos los organismo públicos. Esto implicó una suma de horas perdidas, que rayan en lo descarado en virtud  de la falta de tiempo que todos tenemos. Cabe aclarar que recibió innumerables consejos de todos sus conocidos de que no valía la pena hacer tanto papeleo si al fin y al cabo de no hacerlo no pasaba nada y hasta podía salir favorecido. El propietario no escuchó y siguió adelante porque su conciencia ciudadana así lo dictaba. La perseverancia fue mucha porque siempre faltaba "el papelito tal o cual, del que nada nadie había informado". Cabe acotar que tener conciencia ciudadana, ya cuesta caro por todo lo que tuvo que pagar el propietario, en sellados, "profesionales intervinientes" etc, por solo 70 mts más. Todo estos trámites los ha llevado a cabo hace seis meses atrás, pero la verdadera historia esta por venir. A mediados de enero de 2012 le ha llegado la primera boleta de pago del impuesto inmobiliario. La sorpresa por el monto liquidado lo llevo al estupor y a perder el habla. Era tan alto, que en su cabeza se disparaba la pregunta si la Sra presidenta pagaría ese importe por su mansión en el Calafate, por supuesto era una pregunta retórica sin respuesta. La valuación fiscal otorgada al inmueble y los metros declarados en el impuesto implicaban que se estaba hablando de "otra propiedad", pero no el domicilio era correcto. Por la reforma el valor de la propiedad, con respecto a la etapa anterior había subido un 400%. Rápidamente pensó, se equivocaron con respecto a la quita de subsidios y la aplicaron aquí. Pero todo parecía correcto, solamente que no condecía con la realidad. Se presentó a hacer el reclamo correspondiente, previa amansadora de dos horas, sumado a las temperaturas reinantes, no permitían estar de muy buen humor. El empleado se fija en los controles internos y le dice que encuentra todo correcto, que tenga en cuenta que los impuestos inmobiliarios urbanos subieron un 25 %. Así todo seguía siendo un disparate. El propietario, próximo a un día de furia,  muestra los formularios y planos presentados y cuestiona de donde habían sacado esa cantidad de metros cuadros que no eran los reales, pues ni el terreno los tenía. El empleado con su mejor cara e indiferencia le dice a se pueden haber equivocado. Como si eso fuera poco le dice también que tenía deuda con respecto al inmueble pues le habían actualizado el 2011 retroactivo al momento de las presentación de las declaraciones de obra. Dichas facturas jamás llegaron a su domicilio y para poder hacer el reclamo por la primera del 2012, tuvo que abonarlas y con recargo a pesar que también estuvieran mal liquidadas. Tuvo que volver otra vez con la presentación de una nota, con los impuestos pagos aunque no correspondiera y con fotocopia a su costo de todo lo que ya había presentado y pedir la visita de un inspector, que con suerte quizás en marzo y si tienen ganas de trabajar puedan visitar el domicilio, con fecha y horario incierto, y sin que ningún empleado de rentas pueda saber cuando ese acontecimiento pueda suceder.
El propietario, destruido y con el peso de la desazón, se retiró del lugar, resonando en sus oídos el comentario del empleado que le decía, hay que recaudar como sea y va a ser difícil que se resuelva a corto plazo. Por cierto que la administración se había tomado seis meses para resolver la cuestión de la ampliación con el resultado nefasto relatado.
Este ciudadano mientras retornada a su hogar, no mansión,meditaba que cuesta caro y genera injusticia ser honesto en este país y sentía una violencia interior, que cada vez más se agitaba para sumarse al bando de los corruptos. Pareciera ser, para cerrar este relato que ser honesto en Argentina es un castigo, más que un principio básico del que todos nos deberíamos aferrar, para la sobrevivencia social. Pero a pesar de estas cotidianas realidades, la honestidad, la rectitud, la solidaridad, el ser buena gente jamás se negocian

lunes 30 de enero de 2012

La tienda del cielo


Cuando el alma se enferma

Les voy a contar una historia del padre Ignacio... 
 
Ceci, tiene 2 hijos varones, el mayor de 10 años y el menor de 7.
 
El menor comenzó hace unos años con una patología neurológica que no 
puedo definir, pero por la que tenia frecuentes convulsiones.
 
Me llamó la atención que cuando yo atendía a Ceci, ella nunca se 
desprendía de su celular, estaba siempre atenta por si la llamaban del 
colegio por alguna convulsión del nene, motivo por el cual salía corriendo de dónde esté.
 
El neurólogo les dijo que lo que tenia su hijo, sólamente podía ser 
operado en Canadá, previos estudios también en Canadá. Los estudios 
eran de por sí complicados porque eran a cerebro abierto, y dependía 
de los resultados de los mismo si podía ser operado o no...
 
Viajó toda la familia a Canadá, estuvieron 1 mes, se hizo todo lo que 
se debía y pusieron fecha para la operación: setiembre/octubre de 
2010. Costo de la operación: U$S 190.000.
 
Alguien le habló a Ceci del Padre Ignacio de Rosario, y llevada por la 
desesperación (cada DIA convulsiones más seguidas), y en búsqueda por 
lo menos de algún consuelo, viaja a Rosario.
 
El padre le dijo que le relatara algo de la vida del nene, cómo fue la 
circunstancia de su nacimiento, su vida, etc.
 
Ceci comienza diciéndole que cuando ella quedó embarazada, no fue una 
alegría, en realidad no quería tener ese bebé. Pero al final decidió 
seguir adelante con el embarazo. Y que ahora lo adoraba, que lo mejor 
que hizo en su vida fue seguir adelante.
 
El Padre le dijo que esa noche, se acostara con su hijo y le contara 
todo esto que le relató a él. Ella espantada le dice: "pero Padre!! 
sólo tiene 7 años!!" y el Padre insistió: "contale" Y después le vas 
sacando la medicación.
 
Así lo hizo, se acostaron juntos y Ceci de a poco fue dirigiendo el 
tema a ese punto.
 
Comenzó contándole desde que se conocieron con su papá, que se amaron 
mucho, que nació el primer nene y que todo era felicidad, pero que 
cuando quedó embarazada de él, no estaba muy contenta porque la 
circunstancia era distinta, ella era muy joven y no podía con 2 
chicos, etc, pero que ahora estaba muy feliz de tenerlo y que lo amaba 
más que a nada en su vida, que estaba muy arrepentida de haber tenido 
ese sentimiento.
 
El chiquito la escuchaba muy atentamente sin decir palabra, y cuando 
Ceci terminó sólo dijo:"gracias mami! volví a nacer!"
 
Facundo nunca más tuvo ni una convulsión. Ni una.
 
Fueron a la visita programada con anterioridad al neurólogo, y sólo le 
dijeron que Facu ya no tenia convulsiones, como el médico no salía de 
su asombro, entonces Ceci le confesó que fue a ver al Padre Ignacio y 
que ella por su cuenta se había atrevido a sacarle la medicación a la 
mitad de la dosis.
 
Como ya estaba todo contratado en Canadá, y hasta los pasajes sacados, 
el médico les dijo: "devuelvan los pasajes, estas cosas ocurren".
 
No sé qué decirles, más allá de este milagro maravilloso y puntual, 
ésto me lleva a pensar en las enfermedades.
 
Algunas enfermedades son absolutamente del alma, no de otra cosa.
 
Los síntomas son físicos, pero el origen es espiritual.
 
El padre Ignacio no hace milagros, ni cura, sólo (y no es poco) ayudó 
a ver el origen. Es un ser maravilloso con una sensibilidad y 
percepción especial.
 
También resalto lo que hizo Ceci, no es fácil hablar así con un hijo. 
 
Me la imagino, ya que la conozco, con su voz temblorosa pero segura de 
que era el bien para Facu.
 
¿Podríamos parar la máquina de todos los días y poder vernos por 
dentro para ver qué nos ocurre?
 
¿Podríamos de esta manera prevenir enfermedades?
 
¿Podríamos prestar más atención a nuestra parte espiritual que es tan 
o más importante que la física?
¿Podríamos tomar conciencia de eso?
 
Son preguntas. Ojalá encuentre las respuestas.
 
Les deseo lo mejor.

sábado 24 de diciembre de 2011

SALUDOS

Estimados lectores,/as
Les deseo lo mejor en esta navidad, rodeados de amor y caridad. Renovemos nuestro compromiso de ser mejores personas cada día y tratemos de lograr mejores cosas, especialmente espirituales para el 2012. Un cariños grande Nina

domingo 11 de diciembre de 2011

Las fiestas de diciembre

Se acerca la fecha. Todo se convulsiona, se acelera, se pretende hacer lo que no se hace en un año y se crea una esquizofrenia colectiva. En las grandes urbes todo es movimiento, fiestas, saludos compras, acaparamiento de comida etc. Algunos tratan de sacar a relucir sus mejores sentimientos y otros esperan la fecha del encuentro para sacar trapitos al sol. Sin embargo el sentido más profundo del evento que se acerca es diferente. Esta bueno por un momento salir de nuestro mundanal mundo y pensar que hay otra parte del mundo  que se encuentra totalmente ajeno a esa vorágine y que espera la navidad de forma diferente. Que quizás solo deseen poder tener un pedazo de pan en su mesa, que cesen las guerras y las muertes y que se comprenda su humanidad totalmente olvidada por intereses extranjeros. Pues entonces, si podemos por un minuto, adquirir esa humanidad y hacer algo concreto por mejorarla, habremos festejado la navidad.